La crianza de los hijos es una experiencia gratificante pero desafiante que conlleva una buena dosis de estrés y desacuerdos. Como padres, queremos lo mejor para nuestros hijos, pero a veces, las opiniones diferentes y las exigencias de la crianza de los hijos pueden generar tensión y ansiedad en nuestros hogares. Es importante abordar estos desafíos y encontrar estrategias eficaces para sortear los altibajos de la crianza de los hijos. En esta guía, exploraremos diversas técnicas y consejos para ayudarle a afrontar los desafíos de la crianza y a construir una unidad familiar resiliente.
1. Comprender diferentes perspectivas
Cuando nos enfrentamos a desafíos como padres, es fundamental abordarlos con una actitud positiva. En lugar de sentirnos abrumados por la multitud de tareas y responsabilidades, dividámoslas en partes más pequeñas. Esta técnica, conocida como compartimentación , nos permite afrontar los desafíos de uno en uno, lo que reduce el estrés y nos proporciona una sensación de control.
Si divide estos desafíos en partes más pequeñas y los visualiza como entidades separadas almacenadas en cajas, podrá reconocer que no es necesario abordar todos los problemas a la vez. Si asigna niveles de importancia adecuados y aborda cada desafío de manera individual, podrá calmar su pensamiento y determinar el mejor curso de acción. Recuerde que la mayoría de los problemas se alivian con el tiempo, así que piense en cómo se sentirá al respecto mañana, la semana que viene o el año que viene.
Ser padre puede ser abrumador y es importante buscar apoyo cuando sea necesario. Póngase en contacto con profesionales de la salud mental autorizados, como psicólogos o trabajadores sociales, que puedan ofrecerle orientación y sugerencias para afrontar los desafíos de la crianza. Las figuras religiosas, como pastores o imanes, también pueden ofrecer estrategias basadas en la fe.
2. Adopte una comunicación abierta
Uno de los aspectos más importantes de la crianza de los hijos es validar sus emociones. Cuando los niños expresan sus sentimientos, ya sea frustración, felicidad, tristeza o decepción, es esencial hacerles saber que sus emociones son escuchadas y válidas. Las rabietas y los colapsos emocionales suelen surgir de necesidades insatisfechas o de un pedido de ayuda, y al alentar la expresión abierta, puede establecer un vínculo sólido con su hijo y enseñarle la importancia de la comunicación.
Ponte en el lugar de tu hijo e intenta comprender su perspectiva. Esta empatía te permite abordar sus desafíos de manera eficaz y encontrar soluciones que satisfagan sus necesidades. Cuando nos sentimos abrumados o frustrados, la mayoría de los adultos también nos derrumbamos y lloramos. La frustración también es común entre los niños porque no siempre son capaces de expresar sus emociones. Sus acciones tienen consecuencias y están empezando a comprenderlo. Por eso, las rabietas son una forma de que los niños gestionen sus emociones.
Como padres, nuestras reacciones juegan un papel importante en la forma en que nuestros hijos perciben y afrontan los desafíos. Si tiene un hijo con problemas de temperamento, controle su respuesta y evite reflejar su energía negativa. Tómese un momento para respirar, relajarse y evaluar la situación antes de reaccionar.
Al observar los problemas más profundos que se esconden detrás de su comportamiento y abordar cualquier acción inapropiada, puede enseñarle a su hijo a ser responsable y establecer parámetros de conducta aceptable. Este enfoque promueve una relación saludable entre padres e hijos basada en la comprensión y el respeto mutuo.
Cómo establecer límites con tu hijo
Establecer límites con tus hijos es esencial para su desarrollo y comportamiento. Define claramente el comportamiento esperado en diferentes entornos, tanto en casa como fuera de ella. Habla sobre las consecuencias de sus acciones, asegurándote de que entienden los límites y las razones detrás de ellos. Cuando los niños entienden y respetan los límites, desarrollan la autodisciplina y se desenvuelven en situaciones sociales de manera más eficaz.
Enseñar sobre la responsabilidad y la propiedad
Evite ser un padre controlador y permítales a sus hijos el espacio para que tomen sus propias decisiones. ¿Cómo puede comenzar a ser menos controlador? Es simple: cree un área de juegos exclusiva en casa donde puedan expresarse libremente y aprender de sus experiencias. Es un espacio donde deje de decir "no" todo el tiempo. "No puedes hacer eso" y "Deja de hacer eso" son palabras que solemos decir cuando están jugando con el lápiz labial de mamá o el bolígrafo caro de papá. Un área de juegos exclusiva les permite jugar con juguetes seguros y apropiados para su edad donde no sufrirán daño. También es importante enseñarles a sus hijos la responsabilidad guiándolos para que recojan lo que ensucien y cuiden sus pertenencias.
3. Promover un comportamiento positivo
Recompensar el buen comportamiento es una estrategia de crianza eficaz que fomenta cambios positivos en el comportamiento de los niños. Sin embargo, es importante señalar que las recompensas deben ser ocasionales y significativas, en lugar de extravagantes o excesivas. En lugar de regalos materiales, considere recompensar a sus hijos con experiencias, tiempo de calidad o pequeños obsequios que se alineen con sus intereses. Por ejemplo, planifique una cita para jugar con sus amigos, permítales elegir su actividad favorita o concédales tiempo adicional frente a la pantalla los fines de semana. Estos incentivos refuerzan el comportamiento positivo y brindan motivación para que sus hijos sigan tomando buenas decisiones.
Cómo enseñar lenguaje positivo a los niños
Como padres, tenemos influencia en el lenguaje y los patrones de pensamiento de nuestros hijos. Si les damos el ejemplo de un lenguaje positivo y evitamos los pensamientos contraproducentes, podemos cultivar una actitud más positiva en ellos. Entonces, ¿cómo podemos enseñarles un lenguaje positivo? Simplemente añadiendo la palabra "todavía" al final de los pensamientos contraproducentes podemos promover una mentalidad de crecimiento. En lugar de decir "no puedo resolver este problema", anime a sus hijos a decir "todavía no puedo resolver este problema". Esta simple adición infunde esperanza y posibilidades, y les enseña que los desafíos se pueden superar con tiempo y esfuerzo.
4. Colabora con tu pareja
Discutir con un ser querido puede ser bueno para la relación, pero sigue siendo importante "discutir de manera efectiva". Una cosa que debes asegurarte es de elegir tus palabras con cuidado. La comunicación efectiva es clave para resolver los desacuerdos sobre la crianza con tu pareja. Tómate el tiempo para hablar sobre tus creencias sobre la crianza y explicar las expectativas en la crianza de los hijos. Compartir tus propias experiencias de crianza puede ayudar mucho a entender por qué haces las cosas que haces. Escucha también la perspectiva de tu pareja e intenta comprender su razonamiento. Al escuchar activamente y estar abierto a sus puntos de vista, puedes encontrar puntos en común y trabajar hacia un enfoque más unificado de la crianza.
Creando reglas juntos
Colabora con tu pareja para establecer reglas para tu hogar y tu familia. Piensa juntos en pautas de comportamiento, como formas de disciplinar a tus hijos , límites de tiempo frente a la pantalla y rutinas de tareas. Escribir estas reglas puede parecer un poco exagerado para algunas personas, pero esto puede garantizar que estas reglas se comuniquen claramente a tus hijos. ¿Sabes qué más ayudará? ¡Involucrar a tus hijos en la creación de estas reglas! Es beneficioso, ya que les permite tener voz y entender el razonamiento detrás de las reglas. Este enfoque colaborativo también fomenta un sentido de responsabilidad y propiedad en tus hijos.
Acordar las consecuencias
Esto puede resultar un desafío para algunos padres, ya que usted y su pareja pueden tener diferentes enfoques en materia de disciplina, pero es importante encontrar un punto en común y acordar consecuencias consistentes. Esté abierto a las diferentes opiniones y dispuesto a llegar a acuerdos. Tenga en cuenta que las consecuencias no tienen que ser duras para ser efectivas.
Apoyándonos unos a otros
Una vez que usted y su pareja hayan establecido reglas y consecuencias, es fundamental que se respalden mutuamente y presenten un frente unido. La coherencia es clave para mantener un entorno estable y seguro para sus hijos. Evite socavar las decisiones de cada uno o dejar que los niños manipulen las diferencias en sus estilos de crianza. Cuando los niños presencian una falta de unidad entre los padres, puede generar problemas de conducta. Recuerde que son un equipo y que apoyarse mutuamente es esencial para una crianza exitosa.
5. Evite los desacuerdos delante de los niños
¡La crianza de los hijos es difícil! Estamos seguros de que los padres que tienen varios hijos mayores estarán de acuerdo en que no todos son iguales. No solo eso, tenemos que asegurarnos de que nuestros estilos de crianza se adapten y evolucionen a medida que los niños crecen. Esté abierto a ajustar las estrategias de crianza para satisfacer las necesidades cambiantes de sus hijos. Tenga en cuenta también sus personalidades y sus fortalezas y debilidades individuales al reevaluar su estilo de crianza. Un aspecto importante de la crianza es mantener abiertas las líneas de comunicación con su pareja y programar reuniones periódicas (¡una simple charla justo antes de irse a dormir será suficiente!) para hablar sobre cualquier desacuerdo en curso.
Investigadores de la Universidad de Vermont analizaron cómo las discusiones afectan el cerebro de los niños. Descubrieron que los niños cuyos padres discuten mucho tienen más dificultades para procesar las emociones y pueden tener mayores problemas sociales cuando sean adultos, en comparación con los niños de hogares donde hay menos conflictos.
Dar segundas oportunidades es crucial
Los padres no son infalibles y se cometen errores. Cuando usted o su pareja cometan un error como padres, abórdelo con calma y en privado. Perdone a sus hijos y utilice la situación como una oportunidad para crecer y aprender. Apoyarse mutuamente y reconocer que todos cometemos errores fomenta un ambiente positivo y comprensivo dentro de la familia.
No tengas miedo de buscar ayuda profesional
Si los desacuerdos persisten y le resulta difícil resolver los problemas de crianza por su cuenta, no dude en buscar ayuda profesional. Un profesional puede brindar orientación, facilitar la comunicación y ofrecer estrategias para fortalecer su relación y mejorar sus habilidades como padre. En la terapia, ambos miembros de la pareja pueden sentirse lo suficientemente seguros como para compartir sus pensamientos y sentimientos sin temor a ser juzgados, lo que puede ayudar en el desarrollo de habilidades de comunicación efectivas.
Reflexiones finales
Las dificultades como padre son inevitables, pero se pueden superar con el enfoque adecuado y una conversación honesta. Puedes crear una unidad familiar saludable y resistente aprendiendo a comprender los puntos de vista de cada uno, comunicándote abiertamente, fomentando un comportamiento positivo, trabajando juntos como pareja, no peleando delante de los niños y buscando ayuda profesional cuando la necesites. Nunca pierdas de vista el hecho de que, sin importar lo difíciles que se pongan las cosas, siempre están enseñando algo nuevo a tus hijos.
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